Hubo un pecesito bueno,
tan bueno que acariciaba la corriente.
Dio cuatro giros enteros
acariciando una ola.
Una tan bonita como sus giros y caricias.
...
Revuelven las ollas, el espacio de luz se redujo a migajas y los bailes rituales.
Terraza hueca colmada... lloviznas sencillamente deliciosas.
Colores ciegos.
...
Bajo tierra... hebenes. Uniformes de los vacíos.


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