viernes, septiembre 08, 2006

Soul 1

Apuraba la noche a trotecitos. Deshacía pensamientos que pensaban.
Bruta necesidad.

Y ahí fue cuando me invite a cohabitar con sus ojos, crucé los dedos por primera vez. Y perdí en el camino a mi espalda, la dejé acostada sobre el asfalto húmedo, juntando guijarros.

Ahora revuelvo en taquicárdicas sesiones mi mientras encapotado.

Y cuando doblé la esquina, meridiano inconexo.
La prisa pulverizándose.

0 comentarios: